SANTA MARÍA EUFRASIA  PELLETIER,

la fecha 3 de abril de 1835 fue motivo

de mucha alabanza y agradecimiento a

Dios.

En la vida de Santa María Eufrasia Pelletier, la fecha 3 de abril de 1835 fue motivo de mucha alabanza y agradecimiento a Dios, después de muchas luchas interiores, persecuciones y malas interpretaciones del camino por el cual Jesús El Buen Pastor la quería llevar.

Recibió en esa fecha la confirmación que daba el Santo Padre a su intuición fundante de una nueva Congregación que tuviera la amplitud universal para extender por el mundo el celo por la salvación de la niña y mujer en vulnerabilidad y desprotección de una sociedad que desprecia a la mujer, en su soledad, incomprensión, marginación, sin tenderle una mano amiga y protectora.

María Eufrasia ama profundamente la Congregación Religiosa que le enseñó a vibrar con el celo de San Juan Eudes, pero tenía una visión de apertura, sin dejar que los muros encerraran esa llama ardiente deseosa de expandirse a inflamar en todas las latitudes el amor a Jesús Buen Pastor y a María. Por eso, asumiendo todo el bagaje espiritual recibido en Nuestra Señora de la Caridad del Refugio a donde ingresó, podía ahora con la aprobación del Generalato, dejar correr por el mundo las numerosas vocaciones que El Buen Pastor le regalaba.

Escuchar, como cuentan, el sonido de las campanas resonando alegremente sin ser manipuladas por alguien, fue leído en la fe, como un aviso en la época sin teléfono, ni whatsapp, como la aprobación que el Santo Padre acababa de dar a artículos del Decreto, ya decididos desde el 9 de enero de 1835, aprobados por el Papa Gregorio XVI, el 16 de enero de 1835, por los cuales a través de una administración centralizada mediante un Generalato se le permitía fundar sin restricciones. ¡El documento llamado “Breve”, firmado precisamente un 3 de abril de 1835, abría ese horizonte!